Mural hecho "in progress" durante una semana en el espacio W.I.P. del Café de la Flor, Rosario, con Lisandro Arévalo (http://lisandroarevalo.com/). El desarrollo y las distintas etapas del mismo pudieron ser contemplados por el público. Pintura doble -hay una pintura diurna y otra muy distinta que se enciende en la oscuridad- es una combinación de dos universos, un encuentro de lo decorativo y lo sobrenatural.

Un jardín francés en el Café de La Flor - texto Anabel Donnet
La pintura rococó tuvo su etapa de fama en pleno auge de aristocracia despreocupada por cuestiones morales. Frescas praderas y risueñas mujeres mostrando osadamente sus tobillos mientras se columpiaban desafiantes bajo la mirada de los libertinos. Algo así podríamos pensar de este mural: el verde del paisaje con el fuego interno de los sujetos que se bambolean en sus golosas ansias por más placer. Noëlle Lieber y Lisandro Arévalo son los artistas encargados de mostrarnos cómo sería una cita posmoderna en “UN JARDIN FRANCES”. Un caótico juego de sensualidades y sexualidades chorreando desmedidos deseos sin perder la postura del “yo no fui” o la del “a mí me gusta”. Al espectador sólo le tocará elegir en qué bando prefiere pasar su jornada de relax.