"El dibujo al servicio del saber sobre la naturaleza era de lo que se trataban los herbarios de aquella alta Modernidad, que desplegaban bellamente taxonomías vegetales. Noelle Lieber parodia con elegante humor dicho género científico en una serie de siete dibujos a la témpera, Flora, donde cada planta es hibridada con una figura masculina que expresa el exotismo y el vigor de unos pueblos originarios indistinguibles de la misma naturaleza.

Plantas suculentas o alucinógenas, máscaras del carnaval de Oruro, trajes chamánicos se metamorfosean en un priapismo salvaje para seducir y horrorizar, según el caso, a unas damiselas déco muy parisinas que reaccionan de distintas maneras, algunas muy curiosas. Los nombres científicos que titulan las obras son los de plantas reales de diversos continentes."

Beatriz Vignoli